…Al acercarme a este templo, la esperanza que había albergado de abrir su entrada se desvaneció de inmediato, pues la asombrosa acumulación de arena era tal que parecía una imposibilidad total llegar alguna vez a la puerta… Nos costó veintiuno días abrirlo..
(…) Tan pronto como la abertura fue lo suficientemente alta como para que pasara un hombre, un árabe entró con una vela. Al entrar nosotros, nuestra sorpresa aumentó enormemente al descubrir que se trataba de un lugar de dimensiones tan vastas. El calor era tan sofocante en el interior del templo que apenas nos permitía realizar dibujo alguno… Nos pareció como estar entrando en una ciudad de gigantes.»
Belzoni (1817)
Vuelo desde la ciudad de origen a Asuán con escala en El Cairo. Como en las últimas veces anteriores. Hay algunas variaciones pero normalmente todos los viajes se hacen igual o empiezas en El Cairo o empiezas abajo, en Abu-Simbel. Creo que hay algunos viajes sin esta visita al templo de Ramsés II. A ver, es visita obligada. Así que para mí hay que ir si o si.
Cada vez que he ido, se llega a la misma hora a Asuán véase, las 11 de la noche.
La novedad ahora, es que ya no hay convoy así que tampoco hay necesidad de que te despierten a las 2 de mañana para salir a las 3 junto con otros diez autocares, los taxis, coches, furgonetas etc hacia Abbu-Simbel donde llegabas aprox a las 7 de la mañana con un mal cuerpo que para que.
Ahora sales más tarde, a las 6 que si le sumas las 3 horas de autobús pues llegas a las 9 a.m cuando ya hace calorcito y ya está aquello que parece el metro en hora punta. Para sacar una foto sin gente te vas a estar un ratito…no que va! No se puede sacar fotos sin gente!! Pero bueno es lo que hay. El crucero son 4 días.
Otra novedad: Puedes hacer el crucero por unos 350-500€ desde Luxor hacia abajo o desde Asuán hacia arriba por tu cuenta con una excursión de GetYourGuide que te lleva a los mismo templos con un guía entiendo que en Inglés. Evidentemente con otros 100 pasajeros, pero se puede hacer.
De ruta no mucho que ver, desierto, desierto, desierto..espejismos, la gran presa de Asuán y desierto.



1. Abu Simbel, donde se encuentran dos de los templos mandados construir por el faraón Ramsés II. Ahora hay parking, hay tienditas que bordean todo el paseo hasta la entrada, y un camino perfectamente asfaltado que en 2006 no estaba y que te lleva hasta casi, la entrada del templo. Ah!! y hay carritos de golf para los que no pueden andar… hace el mismo sol y el mismo terrible calor.

Lo diferente también, es que ahora puedes hacer fotos, muchas fotos todo el rato y sobre todo: dentro de los templos, las tumbas, los museos…antes estaba prohibido, pero antes nadie hacía fotos con el teléfono. 🤣
El Gran Templo de Ramsés II y el Pequeño Templo dedicado a su esposa Nefertari, « Aquella por la que el sol brilla” se encuentran desplazados un centenar de metros del borde lago. Preciosa es la foto desde la barandilla, cuando no hay nadie claro. Interesantes también es la historia de cómo bastante recientemente desmontaron el templo piedra a piedra y lo desplazaron más hacia el interior.
Fue en 1968 cuando el complejo fue reubicado para evitar que quedaran sumergidos, tras la construcción de la presa de Asuán. Entre 1964 y 1968, todo el sitio fue cuidadosamente partido en grandes bloques (de un promedio de 20 toneladas y un máximo de 30 toneladas cada uno), desmantelado, elevado y reensamblado en una nueva ubicación 65 metros más alta y 200 metros más lejos del Río. Los trabajos bajo el paraguas de la Unesco reunió a muchos países, ingenieros, arqueólogos etc






El interior de los dos templos. Increíble.

En cuanto atraviesas la puerta del Gran Templo de Ramsés II te encuentras con la Sala Hipóstila Principal flanqueada por ocho pilares osíricos (cuatro a cada lado) que retratan al propio Ramsés II con los atributos del dios Osiris, señor del inframundo.


En los laterales, las Salas secundarias estancias laterales alargadas, que servían principalmente como cámaras de ofrendas o almacenes para tesoros y objetos sagrados del templo.


En las paredes principales relieves de la Batalla de Kadesh: Los muros detallan de forma masiva las hazañas militares del faraón contra los hititas. Destacan las imágenes de Ramsés en su carro de guerra y escenas capturando prisioneros



El Santuario: Al fondo del templo se encuentra la cámara sagrada con cuatro estatuas sedentes esculpidas en la roca: Amón-Ra, Ra-Horajti, Ramsés II deificado y Ptah (dios del inframundo).

El diseño del templo hace que cada 22 de febrero y 22 de octubre, la luz del sol penetre en línea recta e ilumine los rostros de Amón, Ra y Ramsés, dejando deliberadamente a Ptah en la penumbra

El templo de Nefertiti es más pequeño. En el exterior cuenta con seis estatuas de pie de unos 10 metros de altura. Tres a cada lado de la entrada. Dos de la reina y cuatro del Ramsés. Lo excepcional en este caso es que las dos estatuas de la reina Nefertari tienen exactamente el mismo tamaño que las de Ramsés II. Normalmente, las esposas reales se esculpían a una escala mucho menor, habitualmente sin sobrepasar las rodillas del monarca


Sala Hipóstila: Al cruzar la puerta de entrada se accede a un vestíbulo sustentado por seis grandes pilares. Estos pilares están coronados con capiteles hathóricos que representan el rostro de la diosa Hathor con orejas de vaca, símbolo de la maternidad y el amor.

Relieves interiores: Los grabados de los muros muestran pasajes rituales donde Nefertari participa activamente en las ofrendas junto a Ramsés II ante divinidades como Isis y Hathor. Se la representa vistiendo los atributos de la propia diosa, lo que consolidaba su estatus divino ante el pueblo de Nubia.

El Santuario: En la zona más profunda de la excavación se ubica el sanctasanctórum, que resguarda una estatua de la diosa Hathor emergiendo de la roca en forma de vaca sagrada para proteger al faraón.

En el complejo estás al menos dos o tres horas, para salir atraviesas todo un largo camino repleto de tiendas y puesto de recuerdos (como en la mayoría de templos que veremos en la travesía por el Nilo) donde podrás encontrar de todo, todo a 1€ menos lo que tú quieres. 🤣 Pero bueno hay cosas bonitas. Lo mejor es apurar el tiempo libre al límite así te obligas a pasar corriendo.
Quedará un trozo de camino en autobús para llegar al barco. La primera vez hicimos la primera noche también en el barco esta vez fue diferente.
Barco.
En Asuán embarcas para hacer el recorrido hasta Luxor. Los barcos están bastante bien. Generalmente son tipo bufet y las bebidas no están incluidas. Los precios del agua y cerveza suelen estar bastante altos es decir 5€ el agua (de 1,5l) y 8€ la cerveza. Algunos barcos tienen espectáculos y algunas tiendas de souvenirs que no están mal. Muchos barcos (todos?) tienen en la parte de arriba terrazas con piscina. Es bastante agradable.
En Asuán antes de iniciar el recorrido por el Nilo se visitan varias cosas según el tiempo que tengas claro, y según la programación que tenga el barco.
La otra visita indispensable es la isla elefantina para ver las ruinas del templo del dios Khnum y el Museo de Asuán, pequeño pero precioso museo que no visita nadie. Al menos no había nadie.
A la isla llegamos en barca.


Elefantina era una zona estratégica y multicultural en la frontera sur de Egipto. Por ello, en el museo se conservan miles de estos fragmentos en idiomas como arameo, griego y egipcio antiguo, que narran 4000 años de historia social y económica.
La isla es considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación de los Monumentos de Nubia. Para llegar al museo atraviesas un poblado Nubio.










La isla tiene varios tesoros más:
El Nilómetro: una famosa escalera de piedra que desciende directamente hacia el río con marcas métricas grabadas en sus paredes. Servía para medir la altura de la crecida anual del Nilo. Dependiendo del nivel alcanzado, los sacerdotes predecían la calidad de las cosechas del año y calculaban los impuestos que había que pagar.

El Templo de Jnum: Aunque gran parte está en ruinas, aún se conservan parte de las monumentales columnas y patios restaurados de este santuario dedicado al dios creador. Se encuentran en el mismo área las ruinas arqueológicas del Templo de Satet




La siguiente parada es el templo de Isis en Philae. Lo había visto de día y esta vez de noche (ahora tiene un espectáculo de luz y sonido, así que normalmente te llevarán de noche) Merece la pena verlo de día y de noche. Te acercan en barca.
Principalmente consagrado a Isis, la diosa egipcia de la maternidad, la sanación y la magia. También rinde culto a su esposo Osiris y a su hijo Horus.
Fue construido originalmente por la dinastía ptolemaica (período grecorromano) a partir del siglo III a.C.. Fue uno de los últimos templos paganos activos en Egipto, funcionando hasta el siglo VI d.C. cuando el emperador bizantino Justiniano I ordenó su clausura


Debido a la construcción de la Presa de Asuán en los 60, el templo quedaba inundado gran parte del año. Entre 1972 y 1980 fue trasladado piedra a piedra y reconstruido en la isla de Agiliqa.
El templo es increíble. Su fachada está formada por un pilono doble (muros monumentales con forma de pirámide truncada).




Al fondo de la última sala iluminada se aprecia un pedestal de granito (naos) instalado originalmente por Ptolomeo III. Este soporte sostenía la estatua de culto de la diosa Isis a bordo de su barca ceremonial de madera. Sobre la cruz griega ⬇️

Cruz copta tallada sobre un relieve del Antiguo Egipto en los muros del templo. En el siglo VI d.C., bajo el mandato del emperador bizantino Justiniano, el culto pagano fue prohibido y gran parte del complejo arquitectónico se transformó en una iglesia cristiana copta dedicada a San Esteban

Aunque se le atribuye al emperador romano Trajano, gran parte de la estructura probablemente comenzó a construirse antes, bajo el mandato de Augusto. Es un templo hipetro (sin techo fijo). Servía como entrada principal al complejo desde el río Nilo y se utilizaba para resguardar la barca sagrada de la diosa Isis durante las festividades religiosas
2. La siguiente parada al día siguiente es Kom Ombo. Está a unos 45 kilómetros al norte de Asuán, en el Alto Egipto y a unos 150-170 km de Luxor. El recinto abre de 7-21h (muchas veces se hace la visita de noche) y la entrada cuesta 360 EGP.
El templo, que fue construido principalmente durante el período ptolemaico (entre el 180 a. C. y el 47 a. C.) es el único templo gemelar de Egipto, dedicado a dos divinidades: los dioses Sobek y Haroreis.

Es totalmente simétrico. Está dividido exactamente por la mitad para adorar a las dos divinidades. Lado sur: Dedicado a Sobek, el dios cocodrilo de la fertilidad y la creación.Lado norte: Dedicado a Haroeris, también conocido como Horus el Viejo (el halcón solar)







Horus el Viejo (Haroeris): A la izquierda, representado con cabeza de halcón y portando la doble corona de Egipto (Pschent). Encarna la protección, el sol y el poder de la realeza. Sobek: A la derecha, el dios local con cabeza de cocodrilo y cuerpo humano. Es el dios de la fertilidad, el creador del mundo y el soberano de las aguas del Nilo. Luce una corona compleja adornada con cuernos de carnero, el disco solar y plumas altas
Algo increíble que ver en este templo son grabados de 2.000 años de antigüedad que muestran instrumental médico y quirúrgico (bisturís, pinzas, fórceps y sillas de parto)







Veinte años después de mi primera visita el cambio es increíble, por un lado me pareció que había menos gente, pero viendo los videos de YouTube donde se ven ordas de turistas supongo que fue casualidad. Siempre depende esto de cómo se organice el barco y los cambios que haga, si da la casualidad de que por algo cambia el plan generalmente previsto puede ocurrir que no haya nadie en la visita. También te digo que gente había pero entramos sin colas y se podía ver todo sin gente.
Pero el cambio que más me sorprendió fue sobre todo en lo concerniente al nuevo museo. Antes, en unos de los patios había una pequeña habitación con dos urnas con algún cocodrilo modificado dentro y ahora hay todo un fantástico museo al Dios Sobek.




El museo es increíble. La entrada está incluida con la entrada al templo.
Tarde de ruta en el barco hasta llegar a Edfu al día siguiente.
3. El Tempo de Edfu, dedicado al dios halcón Horus se encuentra a medio camino entre Asuán y Luxor a unos 100km de cada ciudad. El templo abre de 6-17h y la entrada cuesta unas 450 EGP

Es el templo mejor conservado de Egipto y el más importante después del de Karnak en Luxor.
Mide 137 metros de longitud por 79 de ancho y 36 de altura, y representa la típica construcción de los templos con el pilono, el patio, 2 salas hipóstilas, una cámara de ofrendas, la sala central y el santuario.
La decoración y la cantidad de pequeñas salas que tiene es abrumadora.

Se trata del templo mejor conservado del antiguo Egipto, construido en época ptolemaica, comenzando en el año 237 a. C. bajo el reinado de Ptolomeo III y concluyéndose en el 57 a. C. bajo Ptolomeo XII. Las obras se extendieron a lo largo de unos 180 años. El templo sobrevivió prácticamente intacto a lo largo de los milenios debido a que quedó completamente sepultado bajo más de 12 metros de arena del desierto y lodo del Nilo.

En la foto siguiente se puede ver el tamaño de Horus con una referencia. 🤣

Es el templo de los olores y perfumes, donde encontramos escritas las primeras recetas de las esencias sanadoras que usaban los médicos y sacerdotisas. Una de las salas está dedicada en exclusiva a estas recetas.














Además de los muchos detalles, que realmente abruman (es decir hay tantos, tantas imágenes, tantos relieves, que te pierdes, te pierdes sacando fotos, te pierdes en las explicaciones…en fin) el templo destaca por tener una réplica de la barca ceremonial de madera (el elemento en primer plano con varas para ser cargada), que se utilizaba durante los festivales religiosos para transportar la estatua dorada de la divinidad en procesión. Detrás de la barca se encuentra el naos, un tabernáculo monolítico de 4 m tallado en granito negro por el faraón Nectanebo II, que constituye la reliquia más antigua de todo el ccomplejo arquitectónico.
Las paredes del santuario están completamente revestidas de relieves y textos jeroglíficos que narran mitos sagrados, incluyendo las batallas entre Horus y Seth.

Con esta visita, el crucero va a llegar a su fin. Esa tarde el barco normalmente realiza una parada técnica para cruzar la famosa esclusa del Esna un sistema hidráulico para salvar un desnivel del río. Tenemos también tiempo para ver el atardecer mientras navegamos.

Los días 4° y último (si no vas por tu cuenta claro, porque entonces desembarcarías al llegar a la última parada) en el resto de casos generalmente al menos esas noches (2) se hacen en el barco y otra en hotel, en la siguiente parada: Luxor
La verdad es que esta parte de Egipto da para un viaje entero. Quedan muchas cosas que normalmente no se visitan y que quedaron pendientes. Por ejemplo, en las colinas frente a la isla de Elefantina, el Monasterio de San Siméon, uno de los más grandes de Egipto y con las pinturas murales más antiguas representando a los santos. O varios de los monumentos rescatados en 1960 por la UNESCO: el templo de Wadi al-Sebua, el templo de Kalabsha, el templo independiente más grande de la Baja Nubia, el quiosco de Qertassi, la gran estela de roca de Qasr Ibrim, el templo de Garf Hussein construido por Ramsés II (C. 1279-1213 a. C.), y el hermoso templo de Beit al-Wali, que también fue construido por este mismo rey.
Otra vez será y será la cuarta.
Gracias por leer.


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