En Luxor, normalmente, acaba o empieza el crucero por el Nilo y, si se ha acabado el crucero, se vuela a El Cairo. En este tercer viaje la ruta es por carretera con lo que a partir de este momento empieza, digamos, un viaje diferente.
Comenzamos en Luxor el periplo de km para llegar hasta El Cairo por carretera, bordeando todo el Nilo y parando en lugares en los que hasta este momento no había estado.
La primera parada se encuentra a una distancia de 1 hora de Luxor (está a menos de 100km) son los templos de Dendera, en la ciudad de Qena, dedicado a la diosa Hathor y Abydos, lugar sagrado desde la antigüedad y dedicado al dios Osiris. La visita a Dendera se puede hacer en visita guiada-excursión de día desde Luxor. Está en GetyourGuide y en Civitatis, la excursion cuesta unos 100-120€ . La entrada esta claro que vale bastante más barata.
Lo del templo de Dendera es algo fuera de lo normal. A pesar de venir de Luxor, que ya es algo inolvidable, lo de los colores con los que está decorado el templo y los techos astronómicos, es algo inigualable. Esta parada es OBLIGATORIA

El Templo de Hathor fue fundado el 6 de julio del 54 a.C. durante el reinado de Ptolomeo XIII, padre de Cleopatra. Se completó durante el reinado de Nerón (54-68 d.C.) vamos es contemporáneo de Jesucristo. Hathor es el principal centro de adoración de la diosa en todo Egipto.
Hathor e Isis fueron las dos diosas principales de Dendera. El lugar arqueológico lo forman varios edificios además del templo (figura 11)









La estructura actual fue erigida principalmente durante el periodo Greco-Romano (Ptolemaico) y completada bajo el dominio romano.
El templo cuénta con una Sala Hipóstila con 18 columnas cuyos capiteles están tallados con el rostro de la diosa Hathor en las cuatro direcciones. Los techos en esta sala muestran relieves que explican la cosmología egipcia. Alucinante.
En los extremos, la diosa del cielo, Nut, se estira a lo largo de todo el techo. Se la representa tragándose el sol al atardecer y dándolo a luz al amanecer.


Dios Halcón (Ra-Horajti o Sopdu): La deidad con cabeza de halcón y cuernos representa a una personificación planetaria o estelar que navega por el firmamento.



un par de círculos que albergan figuras en su interior, seguidos a la derecha por Géminis (dos figuras tomadas de la mano) y Libra (la balanza)


El Toro (Meskhetyu): En la astronomía egipcia, este animal representa la constelación de la Pata de Toro o el «Muslo de Toro», la cual equivale a lo que hoy conocemos como el Carro de la Osa Mayor.
El amarre celestial: La cuerda que conecta a la diosa hipopótamo con el toro simboliza el eje o punto de anclaje alrededor del cual giran las estrellas imperecederas (las que nunca se ocultan en el horizonte). El mito relata que la diosa mantiene atado al animal para evitar que cause caos en el orden cósmico o escape del firmamento del norte



Pasamos una segunda puerta, más estrecha y oscura, que conduce a la Segunda Sala Hipóstila, también conocida en los jeroglíficos como la «Sala de las Apariciones». Con 6 columnas.

Mientras avanzas por el pasillo central de esta sala, si miras a los lados se ven seis puertas laterales (tres a la izquierda y tres a la derecha). Cada una llevaba a una habitación con una función ritual muy específica. Los relieves de cada y los jeroglíficos explican con detalle los ritos de cada cripta.






Hay que dejar atrás las salas principales y buscar una pequeña apertura en el suelo. Tras bajar unas escaleras, un pequeño acceso que requiere agacharse por completo y deslizarse por una estrecha escalera de piedra, te lleva a otra serie de criptas subterráneas. En una de ellas se encuentra el relieve famoso de las lámparas o bombillas de Dendera.
El relieve representa el mito de la creación del cosmos. La «bombilla» es en realidad una burbuja protectora o matriz celestial; la flor de loto representa el origen de la vida emergiendo del océano primordial; y la serpiente es el dios Harsomtus (una forma del dios Horus), naciendo como el sol del nuevo amanecer. El «cable» es simplemente el largo tallo de la flor.

Además de las criptas el templo tiene unas terrazas o pisos superiores. Comienzas a subir por una escalera de caracol de escaleras que parecen derretirse de lo desgastadas que están.

Los muros a ambos lados están completamente decorados con relieves a tamaño real. En las paredes de la derecha una procesión de sacerdotes.
Llegamos hasta la terraza donde hay unas capillas dedicadas a los misterios de la resurrección del dios Osiris.


En una de las salas al mirar hacia arriba se ve una copia en el hueco donde se encontraba el Zodiaco de Dendera original (un bajorrelieve circular con las constelaciones babilónicas y egipcias, como Escorpio, Tauro y Leo mezclados con dioses locales).
El relieve original de piedra fue saqueado y arrancado con dinamita a principios del siglo XIX por un coleccionista francés y actualmente se exhibe en el Museo del Louvre en París.


Damos la vuelta por fuera al templo viendo los increíbles relieves en sus muros. Abajo, el famoso bajorrelieve de la reina Cleopatra VII, última reina del Egipto antiguo, con su hijo, conocido como Cesarión.



Estos bajorrelieves tenían una función propagandística: legitimar el derecho al trono del joven corregente y asegurar la continuidad dinástica ptolemaica. Cesarión fue asesinado a traición por orden de Octavio Augusto en el año 30 a.C.. Con tan solo 17 años de edad, su muerte puso fin definitivo a la dinastía ptolemaica y a tres milenios de historia de los faraones independientes.
Para entender un poco la truculenta historia:
En el año 48 a.C., el general romano Julio César llegó a Egipto. Cleopatra, que estaba en guerra civil contra su propio hermano por el trono, se alió con él. De esta unión política y sentimental nació Ptolomeo XV, a quien el pueblo de Alejandría apodó Cesarión (que significa «Pequeño César»)
Por lo tanto, Julio César y Cleopatra son los padres biológicos de Cesarión. Tras el asesinato de Julio César en Roma (44 a.C.), Cleopatra regresó a Egipto y unos años después, conoció a Marco Antonio, el general que había heredado gran parte del poder militar y político de César en Oriente. Cleopatra y Marco Antonio se enamoraron y se convirtieron en la pareja más poderosa del Mediterráneo. Tuvieron tres hijos: los gemelos Alejandro Helios y Cleopatra Selene, y el pequeño Ptolomeo Filadelfo.
Las muertes de Marco Antonio y Cleopatra ocurrieron de forma sucesiva en agosto del año 30 a.C. en Alejandría. Ambos decidieron quitarse la vida tras ser acorralados por las tropas de su gran rival, Octavio (el futuro emperador Augusto).
En cuanto al destino de los hijos de Cleopatra, Octavio (ya convertido en el emperador Augusto) arregló el matrimonio de Cleopatra Selene con el rey Juba II de Numidia. Augusto los envió a gobernar juntos el Reino de Mauritania (en el actual norte de Argelia y Marruecos.
Y porque explico todo esto, porque ¿a que no sabéis dónde está enterrada Cleopatra Selene? ¡¡¡En Argelia!!! Lo comento porque estuve en su tumba. Aquí enlazo entrada.
En fin me parece impresionante la historia 😍
Desde Dendera nos trasladamos por carretera unas dos horas, hasta la siguiente parada:
El complejo de Abydos. Ubicado en el Alto Egipto (a unos 160 km al norte de Luxor, unas tres horas) fue el principal centro de culto del dios Osiris, convirtiéndose en un importante lugar de peregrinación para los antiguos egipcios por encontrarse allí su cenotafio o falsa tumba (Osireion)
En la actualidad es famoso por su misteriosa representación del helicóptero y el submarino de Abydos (pongo la fotografía al final) pero además en el complejo está:
El Templo de Seti I

Construido por el faraón Seti I y terminado por su hijo Ramsés II. Es famoso por sus relieves excepcionalmente bien conservados y por albergar la Lista Real de Abydos, un registro histórico de valor inimaginable que enumera a los faraones desde los inicios del Antiguo Egipto hasta la dinastía XIX, aunque omite intencionalmente a ciertos faraones considerados ilegítimos o irrelevantes por el régimen de la Dinastía XIX.





el mundo de los vivos y el Más Allá.







El Osireion: Una estructura subterránea enigmática situada detrás del templo de Seti I. Los arqueólogos estiman que fue construido por el faraón Seti I (Imperio Nuevo, alrededor de 1290 a.C.) y completado por su nieto Merenptah.
Construida con enormes bloques de granito al estilo del Imperio Antiguo, se cree que era un cenotafio (tumba simbólica) de Osiris o un templo dedicado a la resurrección y las aguas primigenias.

Aquí la foto con el submarino y el helicóptero…

Hago zoom:

Continuamos la ruta hacia SOHAG en la provincia de El-Minia. Aquí hacemos noche en un hotel regulero pero es que no hay muchos hoteles en Sohag.
A la mañana siguiente salimos hacia Tuna al- Gabal o Gebel, que fue la necrópolis de Khnum. Aunque son muchos kilómetros (casi 400) esto también merece la pena. Por diferente. Pero no quieras saber las horas que tardas en llegar…😩
La necrópolis está ubicada a unos 270 km al sur de El Cairo y a 10 km al oeste de la antigua ciudad de Hermopolis Magna, una metrópolis del Egipto Medio. La mayoría de los edificios pertenecen a los períodos ptolemaico y romano entre el 300 a. C. y el 300 d.C.
El plano del yacimiento se divide en dos mundos paralelos: una ciudad de casas-tumba en la superficie y un laberinto de catacumbas bajo el suelo. Vamos que en la superficie era un cementerio perfectamente estructurado con calles, plazas y también lugares para los peregrinos.



En la necrópolis destaca la Tumba de Petosiris (sacerdote durante la época tardía de la historia faraónica), un monumento funerario excepcional construido a finales del siglo IV a. C. (alrededor del 320-300 a. C.) Fue sumo sacerdote del dios Thot (el dios de la sabiduría y la escritura). Su familia controló los cargos religiosos más altos de la región durante generaciones. No parece una tumba tradicional, sino un pequeño templo. Cuenta con una fachada frontal con cuatro columnas unidas por muros intercolumnares intermedios, un vestíbulo o pronaos y una capilla interior o naos. La capilla interior está decorada con escenas de la vida cotidiana.
La cámara con los sarcófagos de la familia se encuentra en un pozo a unos 10 metros. Su ataúd de madera presenta cinco líneas verticales de inscripciones jeroglíficas en vidrio de colores, desde el pecho hasta los tobillos. Se encuentra en el museo Egipcio, no sé si en el viejo o el nuevo, porque esta vez no lo vi.







Como curiosidad se pueden observar grafitis en griego grabados en algún momento por peregrinos en los muros exteriores de la tumba de Petosiris. No los fotografié por lo que veo 😭


Otra de las edificaciones interesantes es la tumba de Isadora, una adinerada joven de Hermopolis que se enamoró de un soldado de una ciudad vecina. Ante la desaprobación de su padre a la relación, decidieron escapar juntos. Trágicamente, Isadora murió ahogada en el río Nilo durante el viaje. Su padre mandó edificar esta elaborada casa-tumba en su memoria.


La necrópolis incluye km de catacumbas. Ciudades subterráneas dedicadas al dios Thot, el dios babuino de la escritura.
A la entrada de las catacumbas hay una pequeña construcción con varias momias de animales. Bastante espectacular.



A unos 7km, está Hermópolis Magna, no queda mucho que ver, ruinas y alguna columna de su increíble templo de Tot, hay dos colosos de babuinos, de 4,5 metros de altura, que flanqueaban el acceso al recinto sagrado y unas cuantas columnas de una basílica cristiana. En 2024 se desenterraron esculturas de Ramses II… nosotros no nos acercamos por el tiempo (el poco tiempo) que teníamos.
Tras dejar esta increíble necrópolis, continuamos siempre dirección El Cairo por carreteras algo peores, atravesamos cada pueblo hasta los restos de la ciudad de Tell El Amarna, una ciudad construida por el faraón herético Akenatón (dinastía XVIII, hacia 1347–1332 a.C.) que fue realmente coronado con el nombre de Amenhotep IV.
Tras la muerte de Akenatón, la ciudad fue abandonada rápidamente y los templos y palacios de piedra fueron desmantelados por los faraones posteriores, dejando principalmente los cimientos de adobe visibles hoy en día.




En toda la zona o complejo tenemos para visitar:
1. Las Tumbas de los Nobles (Norte y Sur)
Excavadas directamente en los acantilados rocosos que rodean la llanura.
Almorzamos en una cafetería local en medio del desierto con vista a las tumbas sur. Justo frente a la entrada. Bonito sitio. Aquí no hay nadie. Hasta aquí no llegan los cruceros.
Es majestuoso. Pensar que aquí estuvo el faraón Akenatón, quien estableció el culto henoteísta al disco solar Atón. ¿A quien no le va a gustar un Akhenaton de la dinastía XVIII?

Accedemos a las tumbas de los nobles que le sirvieron durante su reinado. Las tumbas del Norte, que se encuentran entre los monumentos más impresionantes de Amarna. Contienen evidencia única del reinado de Akhenaton, incluyendo escenas de la vida en el templo y el palacio, así como himnos al Aten que celebran los poderes creativos del dios del sol.
Las tumbas fueron construidas para algunos de los funcionarios más importantes, aunque la mayoría de estos hombres fueron enterrados en otro lugar después de que la ciudad fuera abandonada.
Las paredes de las tumbas conservan relieves con escenas características del período amarniense, siempre la familia real (Akhenaton y Nefertiti con sus tres hijas) en procesión al templo de Atón, ceremonias de ofrendas y, en algunos casos, representaciones de la vida en la ciudad. El estilo es perfectamente reconocible: figuras con cuellos y cráneos alargados, torsos largos, caderas anchas y vientres prominentes. Siempre el disco solar (Atón) y la familia real adorando esta deidad que se representaba de forma abstracta como un sol radiante con largos rayos se extendían hacia la Tierra. El extremo de cada uno de estos rayos terminaba en una pequeña mano abierta. Las manitas simbolizan la energía, bendición y el sustento que el dios sol derramaba directamente sobre la creación.







2. Las estelas. De camino al pequeño templo vemos una de las estelas talladas en la roca que servían como marcador geográfico e ideológico para delimitar el territorio sagrado de esta nueva capital.
La que nosotros vimos es la estela U. La más grande. Se encuentra en la orilla oriental del río Nilo, cerca de la entrada al desfiladero que conduce a las tumbas reales.




3. El Gran Templo de Atón (Per-Aten) Es el centro religioso principal de la ciudad. Ocupaba un recinto de 800 x 300 m. A diferencia de los templos tradicionales de Tebas, este carecía de techos; consistía en una sucesión de grandes patios abiertos con cientos de altares de piedra para que las ofrendas recibieran directamente los rayos del disco solar Atón.
Pequeño Templo de Atón, situado al sur del Gran Templo, ocupaba un recinto de adobe de unos 191 × 111 m. Estaba dividido en tres patios sucesivos, abiertos al cielo. El primer patio conservaba la base de una gran plataforma flanqueada por 106 mesas de ofrendas de adobe. El tercer patio estaba dominado por un santuario de piedra, semejante al del Gran Templo de Atón, también lleno de mesas de ofrendas.
Conseguimos llegar al templo justo antes de que cerraran. Antes de que se pusiera el sol. Literal dos columnas en pie. Pero era el pequeño Templo de Atón. Había que verlo.


4. La Tumba Real (TA26) Situada en un remoto cañón. Fue diseñada para el enterramiento de Akenatón y sus hijas. Aunque fue saqueada y destruida en la antigüedad, aún se aprecian los relieves esculpidos en la roca que muestran el dolor de la familia real ante la muerte de la princesa Meketaten. Cuando estamos en el templo, el guía nos dice que nos fijemos entre las columnas, en el desfiladero, al fondo mas adelante, dice, a menos de 30km atravesando ese desfiladero está la tumba. Pero no nos da tiempo a ir nos dice. ¿PERDÓNAME como que no nos da tiempo?
En fin
Al día siguiente, nos dirigimos a 40 km al norte de Amarna y a unos 20 km al sur de la ciudad de Minya, para visitar los acantilados conservan la necrópolis rupestre de Beni Hassan, donde se encuentran las famosas tumbas de los nomarcas o gobernadores egipcios del Reino Medio.
Treinta y nueve tumbas excavadas en la roca en los acantilados orientales de Beni Hassan.Estas tumbas son espectaculares. Tampoco lo vi en mis dos anteriores viajes, básicamente por nadie llega hasta aquí. NO HABÍA NADIE
Estas tumbas presentan escenas biográficas de la vida del difunto y escenas cotidianas del antiguo Egipto: acrobacias, hilado y tejido, escenas de pesca, música, banquetes… e interesantes escenas de lucha y gimnasia..
Además, vemos la única escena que puede representar la entrada de los hicsos en Egipto, que gobernaron durante el Segundo Periodo Intermedio, y que podría representar la llegada de los hebreos al país del Nilo.




La Tumba de Baqet III (BH15), que data de alrededor del año 2000 a. C. Es una de las más impresionantes. Baqet, fue padre de Khety y nomarch (gobernador) de la región durante el Reino Medio (c.2055-1956 a.C.). Hay 220 pares de luchadores pintados en las paredes de su tumba, cada uno representado en una pose diferente.
Además de las escenas de lucha libre, varias paredes de su tumba están decoradas con personajes dedicados a varias actividades como bailar y jugar diferentes tipos de juegos ¡incluyendo malabares!





La tumba a continuación es la más alucinante si hay que elegir alguna. más que nada por sus pinturas diferentes. Es la tumba de knumhotep II presenta al igual que las anteriores capillas con las paredes llenas de pinturas con representaciones de la vida cotidiana del difunto, escenas de caza y pesca, escenas de artesanos, escenas de acrobacias y lucha así como representaciones de animales marinos y aves.









Visitamos también la tumba de Amenemhat, un importante gobernador que ejerció su cargo durante unos 25 años bajo el reinado del faraón Sesostris I. Además de las famosas luchas acrobáticas, la tumba destaca por contener una de las crónicas más completas sobre la producción de vino en el Antiguo Egipto. Cosechadores, vendimiadores, pisado de la uva, prensa…






Desde aquí nos desplazaremos unos 3km hasta el templo de Speos Artemidos, mandado excavar por la reina Hatshepsut en honor a la diosa Pakhet. Una deidad con cabeza de leona vinculada a la caza, el desierto y la guerra, asimilada posteriormente por los griegos a Artemisa.
Su denominación en griego significa «La Gruta de Artemisa». Esto sí que me pareció un poco pena porque está muy mal conservado por el tiempo y la humedad y por el afán destructivo de los faraones que vinieron detrás de la Reina Hatshepsut en borrar su paso por Egipto.





Acabamos esta aventura “plus” que no había hecho nunca antes. Seguimos hacia El Cairo por carretera. Suplicio de horas de autobús. ¿Merece la pena?
Rotundamente si.
Gracias por leer. La siguiente entrada aquí.


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