Del Pita del. Sigue tu espíritu. India Norte: Triángulo de Oro.

El triángulo de oro: Delhi, Agra y Jaipur Las tres ciudades están separadas de forma equidistante por unos 200 o 250 kilómetros, puede parecer pocos km pero en la India esas distancias suponen como mínimo 5h en coche/furgoneta sin contar con que puedes encontrar vacas, atascos monumentales, incidencias con tu vehículo, y/o carreteras cortadas que alarguen un poco tu viaje. Cuenta con ello. Cada viaje lleva sus sorpresas, pero la de que se estropee algo, no es una sorpresa, es lo habitual.

Las siguientes fotos son “on the highway”: ovejas que pudieran haber sido vacas, cuatro en una moto (un clásico), festivaleros (tipo rociero) y un detalle de la cabina de peaje y sus cristales relucientes.

¿Y tú crees que puedes hacer 250km en 2 horas? ja ja ja. Ni en tus sueños (¿recuerdas el Kindle? te vendrá bien para hacer más llevadera la ruta)

En este viaje, en el primer tramo de 200km la furgoneta se paró en mitad de la autopista. Si, nos bajamos y atravesamos la autopista por el mismo medio, para llegar, justo enfrente, a un increíble lugar donde comer. Por la foto podríais pensar: cochambroso lugar. Lección 1. Las apariencias engañan.

Se pueden hacer viajes de una semana al triángulo de oro y suelen ser bastante económicos. Evidentemente es un viaje más turístico, es otra opción, aunque muchas agencias ya preparan este tipo de rutas con agentes locales y en los que se hace un turismo más sostenible y respetuoso con el destino. En esta entrada no entraré en detalle sobre la ciudad de Delhi ya que ha sido únicamente lugar de partida y final para enlazar hacía el norte a los pies del Himalaya. Tampoco visitamos mucho Delhi así que con la siguiente entrada pensaré si lo incluyo allí o en una diferente.

Hoteles: en Delhi el Capitán Retreat, muy acogedor hotel (bed&breadfast) aunque con el desayuno y cenas mejorables. Yo hubiera elegido uno en el centro de la parte nueva, con más opción para salir y turistear un poco. En Agra: el Atulyaa Taj con una buena terraza con piscina, personal muy atento, habitaciones bastante bien, cena en la terraza con comida local muy buena, el hotel sin muchas pretensiones claro. En cualquier caso bastante cerca del Taj Mahal unos 600 metros. En Jaipur dormimos en el centro de acogida de niños de Vatsalya.

DÍAS 01-02-03 JAIPUR

Nuestro primer destino es Jaipur, conocida también como la Ciudad Rosa y la puerta de entrada de Rajasthan, uno de los estados de mayor extensión de la India. Su población es de unos 60 millones de habitantes y evidentemente da para un viaje de diez días únicamente en el Rajasthan: el desierto de Thar y sus poblados de adobe, Jaisalmer la ciudad dorada, el río Ghaggar, Ranakpur y sus templos jainistas, también los templos Dilwara, en el Mount Abu. La famosa reserva nacional de tigres de Ranthambore y las ciudades de Jodhpur (la ciudad añil), Pushkar (a orillas de un lago sagrado y su feria del camello) Udaipur (con sus palacios de mármol en medio del lago Pichola) Ajmer o Bikaner… vale! HAY QUE VOLVER

Pero en este viaje descubrimos (¿solo?) la fantástica ciudad de Jaipur y sus increíbles Palacios y conocemos además la vida en una aldea rural de la mano de Open Eyes.

Estos primeros días del viaje están llenos de cultura y patrimonio, pero también solidaridad. Como opción a valorar me parece super interesante, para conocer la situación real de la población rural en la India y,  aprovechar para no ser un turista más, sino para que el viaje te deje huella.

Pasamos dos noches en un centro perteneciente a Vatsalya,  una Asociación que, desde hace más de diez años, trabaja con niños y adolescentes del Rajhastan y con mujeres artesanas con los que desarrollan proyectos de moda ética. El Vatsalya Udayan campus (orfanato y escuela, que fue donde dormimos) dispone de varios edificios para alojar a los niños y niñas (actualmente unos 50) y para los voluntarios, una escuela, oficina, cocinas y comedores. La comunidad es prácticamente autosuficiente (dispone de placas solares, biogás, granja orgánica…).

Uno de los mayores problemas de la India rural es el acceso a la educación para las niñas. De hecho el porcentaje de niñas en el centro es bajísimo ya que normalmente estas se quedan en casa ayudando con los trabajos del día a día (en el campo, limpiando, con los animales, la comida..etc).

Algunos de los niños y niñas del centro tienen padres, pero son tan pobres que no pueden darles de comer, de modo que duermen en el centro. A pesar de que el centro se encarga de que hagan 3 comidas al día los niños son bastante más pequeños que los europeos. No sabrías decir la edad que tienen. La tasa de mortalidad de los niños en india es del 60%.

El coste íntegro de las dos noches en el centro va dirigido a ayudarles, así que la iniciativa merece la pena.

Nos enseñaron a estampar sobre tela e hicimos nuestros propios pañuelos con el blockprinting, una de las técnicas de estampación más antiguas de India, comimos, cenamos y desayunamos con las mujeres y los niños. Aprovechamos para hacer yoga y descubrir que es posible ducharse con cubos, comer sin cubiertos, cenar a oscuras para evitar los bichos y lavar los platos con arena.

En las zonas rurales la alimentación se basa principalmente en el arroz y las lentejas y son principalmente vegetarianos. Las bandejas utilizadas “Thali” dan nombre al plato combinado típico: Dhal (lentejas), chapati (torta de harina que utilizan como cuchara), arroz basmati y aloo gobi, una especie de curry con verduras (calabacín o coliflor y patatas) que comían y cenaban cada día con pequeñas variaciones. La comida picaba pero no especialmente.

Una experiencia increíble. Y ducharse con cubos está bastante bien la verdad, es decir, con el calor que hace, abrir un grifo llenar un cubo y echártelo por encima pues se agradece. Primero piensas aquí no me ducharé nunca, el último día te echas el agua a cubos a la mañana y a la noche..

No muy lejos del centro está la ciudad de Jaipur que tiene más de 3M de habitantes y que es la capital del Rajasthan. Originariamente la capital estaba en Amber pero el Maharaja Jai Singh II mandó construir una nueva capital en esta increíble ciudad, construida en estuco rosado para imitar la arenisca. En 1876, para la visita del entonces príncipe de Gales (Eduardo VII), se decidió pintar los edificios de la ciudad de color rosa (color con el que en India se da la bienvenida y simboliza la hospitalidad).

Visitamos dos maravillas: El Fuerte Amber, un complejo palaciego localizado en Amber, a 11 kilómetros de Jaipur. Increíble.

En jaipur los viajes organizados ofertan subir al fuerte en elefante. En este viaje subimos en 4×4, ya que como explico un poco más adelante, con la otra opción favoreces el MALTRATO ANIMAL. Intenté no sacar fotos a los animales, aunque se puede ver alguno en el fondo de alguna fotografía.

y el Hawa Mahal o Palacio de los vientos, un palacio construido en el año 1799 por el marajá Sawai Pratap Singh y que formaba parte del Palacio de la Ciudad y cuya función era la de permitir a las mujeres de palacio observar la vida cotidiana de las calles de la ciudad sin ser vistas.

Este palacio se encuentra en el centro de una de las principales calles de la ciudad. Su estructura exterior recuerda a la cola de un pavo real. La fachada que da a la calle tiene un total de 953 ventanas.

En Jaipur te sorprenderás porque es como un gran bazar, no sólo la zona céntrica sino hasta en el mismo fuerte Amber te parecerá encontrarte en Khan El-Khalili o en el mismo Gran Bazar de Estambul, te intentan vender de todo: elefantes, babuchas, pantalones, pañuelos, colgantes, pendientes, anillos…recuerda regatear: al menos la mitad del precio que marquen inicialmente.

Si tienes tiempo porque te quedas en Jaipur a dormir. No te puedes perder visitar el cine Raj Mandir y ver una típica película Bollywood. Nosotros no lo hicimos pero nos explicaron que el cine es un mítico y, la experiencia, se ve que increíble. Los indios van al cine con comida, hay descanso (dura unas 2’5h), se ve que cantan, abuchean y aplauden…en fin que no vas a entender nada, pero creo que puedes alucinar.

DÍA 04-05: AGRA

Agra, la antigua capital del imperio mogol.

Érase una vez un príncipe llamado Shah Jahan (Sha Yaján) nieto de Akbar (el mayor de los emperadores mogoles) y futuro heredero del trono, que con tal sólo 14 años, en el Bazar Meena, en la ciudad de Agra conoce a una princesa persa llamada Arjumand Banu Begum con quien se casa, 5 años después, por recomendación de los astrólogos de la época. (Curiosidad: hoy en día, cada familia antes de una boda visita a un astrólogo, que hace una carta astral y determina si la pareja será feliz y marca la mejor fecha para la boda. ¡Ya ves tú! )

Retomando la historia de la princesa. Tras su boda, el príncipe le otorga el título de Mumtaz Mahal (la Joya del Palacio). En 1631, la emperatriz Mumtaz muere debido a las complicaciones surgidas durante el parto de su decimocuarto hijo. Un año después comienza la construcción del mausoleo más famoso del mundo, que tardó 16 años en terminarse y que recibe las influencias del arte y cultura mogola, persa e india: el Taj Mahal es el icono más increíble de la India y fue declarado Patrimonio de la Unesco en 1983. Es una de las siete maravillas del mundo moderno.

Es espectacular, si puedes visítalo al atardecer y al amanecer. Hay tres puertas de acceso: la occidental y oriental y la sur. Las dos primeras están abiertas desde el amanecer hasta el atardecer. La entrada puede comprarse en cualquiera de los accesos y son unas 1000rupias y te dan una botella de agua.

Varios hoteles se encuentran en la carretera (Taj East Gate Road) de acceso al mismo monumento y hay autobuses eléctricos gratuitos (lo incluye la entrada para evitar la contaminación por vehículos a motor entorno al monumento) que te hacen el camino en un par de minutos. (No son más de 750m de los hoteles al monumento, así que creo que esta es la mejor zona para quedarse).

Como comentario: está prohibido comer, fumar, hacer fotos con señales, carteles, banderas y llevar mochilas grandes. Todo esto es requisable. Te quitan los mecheros (el tabaco no recuerdo si lo quitaban pero mejor dejarlo en el hotel). Pasas arco de seguridad y registro de mochilas y bolsos. Dentro del mausoleo no se pueden hacer fotos.

El complejo está situado en el margen derecho del río Yamuna, en medio de un enorme jardín simétrico con dos canales flanqueados por cipreses. A cada lado del mausoleo dos edificios idénticos de arenisca roja, uno de ellos es la mezquita. En la foto desde el otro lado del río se ve todo el complejo.

Ya por la mañana, después del desayuno, cruzamos al otro lado del rio Yamuna para ver el Taj Mahal desde los jardines Mehtab Bagh (los jardines de la Luz de la Luna). Para entrar en los jardines se paga (100 rupies creo) también te quitan los mecheros. El jardín, de estilo persa, fue restaurado en los años 90 y es increíble. Hay leyendas que afirman que Shah Jahan deseaba construir su propio mausoleo en mármol negro, como gemelo del Taj Mahal. En el siglo XVIII existía un muro de más de 289m que lo bordeaba, con torres en las esquinas, senderos, canales y estanques…

En Agra destaca otro monumento: el Fuerte de Agra, o Fuerte Rojo, conocido así por estar construido en piedra arenisca roja en el siglo XVI, por el abuelo de Shah Jahan (Akba) y donde fue recluido por su hijo, hasta su fallecimiento.

El fuerte es, desde 1983, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, pero no tuvimos tiempo de visitarlo porque teníamos dos visitas más que realizar. India es un país en el que todo no se puede hacer en un viaje, ni en uno ni en diez, y eso, es mejor interiorizarlo cuanto antes.

Así que siguiendo el viaje y, antes de salir hacia Delhi, paramos para comer en un restaurante donde trabajan mujeres supervivientes de ataques con ácido. Su testimonio es estremecedor. Pero merece la pena una visita para apoyarlas y sentir su alegría e ilusión por el proyecto.

Después de comer salimos hacia Mathura, en nuestro camino a Delhi, donde visitamos un centro de rescate de elefantes que son recogidos de la explotación para la actividad turística. El centro edtá gestionado por la organización Wildlife SOS

Otra inolvidable experiencia que nos hace ver que otro tipo de viajes es posible, un viaje que no favorezca el maltrato animal. RECUERDA: montar en animales FAVORECE el MALTRATO ANIMAL . Estos animales son capturados, esclavizados y maltratados hasta ser sometidos, para que los turistas puedan acercarse a ellos. En este caso, la mayoría son elefantas por ser menos agresivas. Los paseos en elefantes en Goa y Rajasthan con animales están siendo estudiados por la Corte Suprema de India. Su captura y compra está prohibida desde 2002 aunque muchos se “regalan”. Recuerda no montar en estos animales en tu visita a India. La visita al centro inolvidable.

Tras visitar el triángulo de oro y sus increíbles templos y haber disfrutado de la experiencia solidaria y responsable (que creo que es obligatoria es un país así) esa noche dormimos en Delhi, para salir a la mañana (7am) en el tren hasta nuestro siguiente destino a casi más de 600km, para comenzar nuestra ruta por el triángulo espiritual de la India, donde tomaremos contacto con tres de las increíbles religiones de este país: el hinduismo, el sijismo y el budismo.

Te dejo con esta foto de la estación en Delhi con la gente durmiendo en el suelo.

Alucinante la primera parte del viaje.

Increíble será también la segunda.

Por si no lo has visto, te dejo aquí el enlace a los preparativos Del Pita del. Sigue tu espíritu. 15 días en la India del Norte (Preparativos)

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