Visitar Timgad, Djemila y Tipaza, es una excelente manera de comprender cómo funcionó la presencia romana en el norte de África. No se trata solo de ruinas bien conservadas, que lo son, casi las mejores, sino de ciudades completas, pensadas para durar y para organizar la vida cotidiana de comunidades muy diversas. El hecho de que hayan estado sepultadas bajo la arena y el olvido, hasta bien entrado el siglo XIX, nos regala esta maravilla. Merece la pena la visita? Merece mucho la pena.

La primera ciudad que visitamos fue Timgad, antiguo Thamugadi, fundada por Trajano con el nombre de « Colonia Marciana Ulpia Traina Thamugadi » en nombre de su madre, Marcia, su padre Marco Ulpio Traiano y su hermana mayor Ulpia Marciana.
La ciudad comenzó su declive después de ser saqueada por los vándalos en el siglo V y dejó de estar habitada después del siglo VIII.
Las arenas del Sahara la cubrieron hasta su excavación en 1881. La ciudad, responde de manera, casi ideal, al esquema ortogonal romano, con los siguientes elementos clave:
Retícula ortogonal: calles que se cruzan en ángulo recto. Cardo maximus (norte–sur) y Decumanus maximus (este–oeste).
Manzanas regulares (insulae), con el centro cívico en el cruce principal (foro). Prioridad a la funcionalidad, control y movilidad. Infraestructuras integradas en la ciudad, cloacas, acueductos, calzadas.
Si esto no se parece al Eixample de Barcelona, de Ildefons Cerdà, que me lo expliquen. Reinterpretado para el siglo XIX, obvio. Pero ambos modelos partían de la idea de que la ciudad debe ser ordenada y funcional, frente al crecimiento espontáneo.
Así, en Barcelona se puede ver el trazado ortogonal uniforme con 3 ejes oblicuos: Diagonal, Meridiana y Paralelo, con una unidad básica de manzana de 113m de lado, achaflanada en las esquinas. Cerdà acuño el término «urbanización». En fin, fantasía, el urbanista más famoso copiando de manera inconsciente los topógrafos romanos de dos mil años atrás.

Timgad se encuentra en la ciudad de Batna. Nuestro hotel estaba, literal, a 1 min andando de la puerta. Buena opción. Las habitaciones eran enormes, extrañas, sin vistas, al menos en las primeras plantas, aunque, por la ubicación del hotel y la disposición de las ventanas, estas, no daban a las ruinas, así que entiendo que en ningún piso del hotel era posible ver Timgad, pero no estaban mal. Hotel Trajan en Batna.
Entramos a las ruinas tarde, hacia las 15h, creo que es más interesante ver la ciudad a la mañana o medio día con buena luz. Incluso en cuanto abren a primera hora de la mañana, y visitarla con calma.
Junto a la entrada (130 dinares) se encuentra el museo (que queda marcado en la foto de arriba como referencia) que guarda principalmente los mosaicos encontrados en el suelo de los baños, basílica y las casas de la ciudad.


En el patio del museo y a ambos lados de la avenida principal que lleva hasta una de las « puertas de entrada » a las ruinas, vemos estelas funerarias, miliarios y alguna mensa ponderaria.





Se puede seguir la ruta que hicimos desde este plano de arriba o desde la fotografía del Google Earth. Desde el museo, seguimos por la calzada principal, entramos por la puerta norte y vamos avanzando por el Cardo Maximus:
1. Cardo Maximus
La avenida, orientada de Norte a Sur y que cruza con el Decumanus, facilitaba la circulación y el tráfico ya que, las ciudades, estaban alineadas con los puntos cardinales principales.
Las losas del suelo están tan bien colocadas que hoy todavía podemos ver las marcas redondas dejadas por las ruedas de carros hace casi dos milenios. A lo largo de toda la calzada corre en paralelo la red de saneamiento, las cloacas…y hacia adentro restos de casas, « Domus ».
Antes de cruzarnos con el decumano, a mano izquierda, se encuentra la biblioteca.
2. Biblioteca
Se trata de un edificio con un patio con columnas y una sala semicircular. En la entrada una inscripción identifica la donación de la biblioteca, por un benefactor « Julio Quintiano Flavio ». Se trata de un espacio raro y valioso en las ciudades romanas del norte de África. Los nichos en las paredes marcan dónde se guardaban los estantes con rollos y papiros; aquí se debatía filosofía y se leían obras . Se estima que la biblioteca podría tener hasta 16000 ejemplares siendo una de las más importantes de la zona.

Donante: Julio Quintiano Flavio (IVLIO QVIN TIANI FLAVI)
Donación: Una biblioteca pública (OPVS BIBLIOTHECA)
3. Arco de Trajano
En el cruce de esta calle con el decumanus, si miramos al final, hacia el oeste, vemos uno de los hitos más impresionantes: el Arco de Trajano, arco triunfal que marcaba la entrada monumental a la ciudad desde la carretera que venía de la vecina Lambaesis. Con 3 vanos y una altura de unos 12 m, nos recuerda que Timgad no era un simple poblado.


4. El Foro — Corazón de la ciudad
De frente, en el centro, atravesado por el decumanus, tenemos el foro que se abre ante nosotros como la plaza más importante de Timgad.

Te puedes imaginar el bullicio: ciudadanos haciendo negocios, debates políticos, funcionarios moviéndose entre edificios. El foro estaba rodeado por pórticos y edificios oficiales: la curia donde se reunían los decuriones (los concejales), la basílica donde se administraba justicia, y un templo tetrástilo —con cuatro columnas— seguramente consagrado a la Victoria.

Aquí mismo se ha encontrado una inscripción en el pavimento que resume la filosofía de vida de sus habitantes: “Venari, lavari, ludere, ridere: occest vivere” — “Cazar, bañarse, jugar, reír: eso es vivir”. En el suelo del foro y el pórtico, encontramos, además, restos de otros juegos: «tabulae lusoriae», tableros grabados en la piedra para juegos como el tres en raya, juegos de cazoletas donde tenías que introducir piedras, cantos rodados, huesos (usados tipo canicas o como fichas)


5. El Teatro
Desde el foro, seguimos hacia el sur y llegamos al teatro romano.
Excavado parcialmente en la ladera de una colina. La cávea semicircular —los graderíos— podía acoger a unas 3 500 personas. Los arqueólogos determinan la población aproximada de una ciudad según el tamaño del teatro.


6. Las Termas
Cerca del foro y de las calles principales, están dispersos los restos de numerosos baños públicos: Timgad llegó a tener al menos catorce complejos termales. Uno de los más grandes —las Thermes Nord— tenía frigidarium (sala fría), tepidarium (templada) y caldarium (caliente), alimentado gracias a sistemas de calefacción subterránea (hipocaustos). Muchos tenían Apodyterium: vestuario donde los bañistas dejaban su ropa y Palestra: área al aire libre para ejercicios físicos y gimnasia. Las grandes Domus tenían sus propios baños.
Los baños públicos, eran espacios de higiene y de encuentro social. Mientras estaban sentados en el baño hacían negocios, hablaban de política y utilizaban “ranas” para que el croar de estas disimulara los “ruidos” de los intestinos…

7. Templo y arquitectura religiosa
Además del templo junto al foro, hay vestigios de otros espacios sagrados y estructuras con función cívica: templos dedicados a divinidades, espacios administrativos y más casas privadas.

Conclusión del recorrido:
Recorrer Timgad hoy, es como moverse por una ciudad romana al aire libre: pasear por calles, imaginar el foro lleno de gente, subir las gradas del teatro para observar toda la ciudad.. espectacular. No sabría decir si es mejor que Pompeya, quizá en sus detalles no, pero en su ejemplo de planificación urbana, si. Timgad te da una sensación de orden que se pierde en Pompeya.

DJEMILA, en cambio, obliga a matizar esa idea. La ciudad, está adaptada al terreno montañoso (se encuentra sobre una colina a 900m de altura y entre dos barrancos) así que, sus calles no son rectas y la cuadricula que vimos en Timgad no se aprecia. El lugar realmente se llama Cuicul, y se encuentra a unos 43 km de Sétif. A 350 km de Argel.
Desde 1982 es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Y es, antes incluso que la ciudad de Timgad, una de las últimas colonias de asentamiento de las legiones romanas en la Provincia Africana.
La ciudad fue fundada bajo el reinado del emperador Nerva entre los años 96-97 d.c La ciudad primitiva tenía una forma triangular, con un gran cardo, un foro y pequeñas calles paralelas. Rápidamente creció y a principios del siglo II se construyó el teatro. Bajo el emperador Comodo la ciudad se dota de termas en el sur y casas para los ricos. En el siglo III es cuando encuentra su apogeo, se construye el arco de Caracalla, los templos de Severo y Saturno, fuentes, letrinas públicas y un gran alcantarillado.
Con el cristianismo en el siglo IV se construye la catedral, una nueva basílica civil donde estaba el templo de Saturno, un mercado…
Djemila supera al perfecto «campamento romano» de Timgad, sobre todo por sus increíbles mosaicos y la belleza del escenario entre montañas.

Empezamos como no, en el increíble museo a la entrada, tienen un guía propio, que habla francés. El museo tiene una colección de mosaicos impresionantes. La mayoría los voy a poner debajo del lugar donde se encontraron, para que sea más visual junto a las ruinas .
Desde el museo bajamos hasta la entrada al barrio cristiano en el Este. Lo que en el mapa de arriba es el número 37.
La ciudad, se puede dividir en tres partes: la ciudad vieja o barrios del norte, lo que desde la entrada se encuentra al fondo; la ciudad nueva, con los edificios al sur, y el llamado barrio cristiano, que se extiende hacia el sudeste.


Lo primero que visitamos, es la parte ampliada de la ciudad en la época cristiana en el sudeste. Es el grupo episcopal: con edificios dedicados al culto y viviendas para el clero.
La basílica con la cripta y el Baptisterio, uno de los edificios mejor conservados. Aunque cerrado para proteger su conservación, podemos observar el interior a través de unas rejas.
En el exterior encontramos algunas curiosidades como por ejemplo, el crismón paleocristiano que adjunto abajo.
En el crismón vemos la rueda radiada: una rueda de seis radios, común en el arte paleocristiano y bizantino que a menudo simboliza la luz divina o a Cristo como el «Sol de Justicia». El monograma XP (Chi-Rho) que representa las dos primeras letras de la palabra «Cristo» en griego (Χριστός). Símbolo de culto o enterramientos cristianos.




Teatro
Seguimos el camino bordeando el perímetro de la ciudad hasta la parte de arriba del teatro que está como excavado en la colina, desde aquí se tiene una vista increíble de toda la ciudad vieja, con el templo y el arco de Caracalla. El teatro podía acoger 3.000 personas.

Templo Septimiano o Severino
Bajamos hacia el templo dejando abajo a mano izquierda los restos de las termas y abrevaderos.

El templo, es el edificio mejor conservado, que domina casi toda la vista de la ciudad.

En el interior del templo estaban las esfinges de la pareja Julia Domna y Séptimo Severo. Las monumentales cabezas se encuentran en el museo.


El templo, fue dedicado en el año 229, bajo el reinado de Severo Alejandro, a la Gens Septimania, familia norteafricana originaria de Leptis Magna, que en el año 193 llegó al poder con Septimio Severo.
El templo, situado en el ángulo sudeste de la Plaza de los Severos, está asentado sobre una plataforma rodeada de columnas, a la que se accede por una escalera monumental de 16 peldaños.




En el extremo de la plaza que corta el cardo máximo, se encuentra El arco de Caracalla.
Construido en el 216 en honor del emperador Caracalla, su madre Julia Domna y su padre Séptimo Severo, como se indica en su inscripción.


Desde la plaza se puede ver el cardo máximo y su prolongación que atraviesa toda la ciudad.
Continuamos hacia el norte caminando por el cardo máximo y nos encontramos con el arco del cardo, el foro, tres de las casas más grandes de la ciudad y el mercado de cosinius:
El mercado, como otros edificios de la ciudad, fue donado por los hermanos C. Cosinius Primus y C. Cosinius Rufinus, ciudadanos prominentes de la región, a principios del siglo II (alrededor del año 120 d.C.)
Es un espacio cerrado con un patio central rodeado por un pórtico con columnas. Las tiendas (tabernae) se encontraban alrededor del patio, aún conservan sus umbrales de piedra y mostradores con relieves tallados.
El mercado es famoso por conservar las mesas de pesaje de piedra, donde los magistrados de la ciudad verificaban que las medidas de los comerciantes fueran exactas, garantizando el comercio justo.








Junto al arco se encuentra también el Templo de venus Genetrix.


Rodeando al templo las residencias aristocráticas que conservan los increíbles mosaicos que vimos en el museo:
La Casa de CASTORIUS
Es la única casa con una inscripción en uno de los mosaicos que se encontraron dentro. Tiene 1600 m2. Dispone de baños privados y letrinas, así como un pequeño templo privado. Los baños de la casa disponen de todas las salas: frigidarium, tepidarieum, caldarium y piscina. Tiene también unas pequeñas termas en el exterior posiblemente para los esclavos/sirvientes.
La casa del Asno
Debe su nombre a un mosaico, (este de aquí abajo) que se encontró en los baños o termas privadas, que también contaban con las 3 salas a diferentes temperaturas.

Los mosaicos se encontraban en los suelos del frigidarium y el tepidarium. En esta casa se encontró también el mosaico del «baño de Venus» en el suelo de un patio que estaba justo frente a los baños, a la entrada, y que contaba con tres fuentes de agua que caían en cascada sobre ese mosaico. En esta zona se han encontrado restos de canalizaciones enterradas que llevaban el agua caliente al “caldarium”


La casa Europa
Donde se encuentra el increíble mosaico del rapto de Europa. Esta, es la casa más grande con más de 1600 m2 y 18 habitaciones que rodean un patio salpicado de columnas jónicas decorativas.

El foro aún guarda algunas columnas y junto a este, el capitolio, el centro religioso y político de Cuicul, en el centro, un altar con un bajorrelieve tallado que representa diversos elementos asociados con rituales de sacrificio y por otro lado, la diosa alada de la agricultura.



Volvemos sobre nuestros pasos por el cardo hacia el sur, y nos encontramos las termas y la Fuente cónica:
La fuente ocupa el centro de un pilón circular; el agua llegaba a la fuente a través de una conducción encastrada en una ranura vertical que se puede apreciar en la parte trasera de la estructura.



Después de ver estas dos increíbles ciudades, a 68 km de la capital, Tipaza o Tipasa supone un cierto desinfle (así que es mejor hacer esta ciudad la primera)
Sin embargo, una cosa especial sí que tiene Tipasa y es que, está en la costa. En la misma costa. Así que, el escenario, en un día soleado, supongo que es magnifico, no fue el caso, con lo que esta ciudad fue la que menos me gustó de las tres.
Tipasa además de por sus ruinas, también es famosa porque el escritor más increíble de Argelia, Albert Camus, inmortalizó el lugar en sus ensayos «Bodas en Tipasa» y «Retorno a Tipasa».
En medio de las ruinas, de tumbas y sarcófagos, una estela con un mensaje grabado en memoria del escritor: Je comprends ici ce qu’on appelle gloire: le droit d’aimer sans mesure. «Aquí comprendo lo que llaman gloria: el derecho a amar sin medida«


Tipasa fue fundada por los fenicios, y fue un floreciente centro comercial cartaginés hasta el siglo III a.C. Escala fantástica para el comercio en el mediterráneo, recibía mercancías de Italia. Grecia…
En el 25 a.C. la ciudad fue tomada por Juba (o Iuba) II, rey numidio que estaba bajo la protección de Roma, cuyo reino se extendía por los actuales países de Marruecos y Argelia.
Fue municipium romano en el 46 d.C., bajo el gobierno del emperador Claudio y con Adriano pasó a ser una colonia bautizada como Colonia Aelia Augusta Tipasensium, y que llega a tener una población de 20.000 habitantes.
En los sucesivos siglos del V al VII fue conquistada por los vándalos, ocupada por los árabes y finalmente, tras una serie de terremotos que la dañaron, abandonada.
Tipasa contaba con destacados edificios públicos ubicados frente al mar: el foro, en la parte alta de la ciudad, teatro, anfiteatro, diversos templos… Incluso un ninfeo, una fuente monumental cuya columnata se mantiene en pie a día de hoy. También se conocen varias viviendas decoradas con mosaicos y frescos, así como instalaciones para la producción de salazones.
A diferencia de las otras ciudades, más excavadas, una gran parte del yacimiento se encuentra cubierto por dunas y vegetación, a la espera de ser investigado.
Como no, empezamos en su pequeño museo, unas calles abajo de la entrada principal a unos doscientos metros de las excavaciones.










La ciudad o mejor dicho las ruinas, están desde 1982, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En 2002, la Unesco incluyó el yacimiento en la lista de Patrimonio Mundial en peligro, ante la amenaza del desarrollo urbanístico descontrolado en los alrededores.
Decirte que los 200 o 300 metros desde el museo están llenos, literalmente llenos, pegados uno al lado del otro, de restaurantes para los turistas y tiendas de recuerdos.

Lo más destacable:
Junto a la entrada, en rojo en el plano, el Anfiteatro. Espacio dedicado al ocio y el entretenimiento, donde los romanos solían presenciar luchas de gladiadores y escenas de caza de animales salvajes. Ojo que es cierto que llenaban el anfiteatro de agua y hacían luchas navales y lucha contra animales marinos (y yo que pensaba que las luchas esas con tiburones de la película de Gladiator II eran inventadas!!!) Este anfiteatro fue construido a principios del siglo III d.C. en el lugar de una necrópolis anterior. Tiene 3588 m², es el monumento arqueológico más grande de la ciudad antigua con forma inusual: su contorno exterior es rectangular aunque muy irregular. Solo se ha excavado la mitad norte. Lo que se ve son los arcos de soporte (substructio) y los túneles por donde salían las fieras. Se estima que medía 80 metros de largo. Espectacular

El Teatro, construido a finales del siglo II y principios de III de la era cristiana, ocupa una posición excéntrica al oeste de la ciudad antigua, orientada hacia el noroeste. Tiene una cavea semicircular, la orquesta, estos dos elementos están separados por grandes losas de piedra caliza, aquí se halla el foso del escenario con sus pilares que sirven de soporte para la estructura de las tablas. Con una capacidad para 4000 espectadores es uno de los pocos teatros de África romana que no utilizan un relieve natural para centrar sus gradas, gira sobre una base artificial.


En la fotografía de abajo arcos romanos que formaban parte de la Gran Basílica Cristiana de Tipasa, construida alrededor del siglo IV d.c El cristianismo arraigó en esta zona a principios de la tercera centuria, convirtiéndose Tipasa en un importante lugar de culto.

En la colina oriental, fuera de las murallas de la ciudad antigua se encuentra la basílica de Santa salsa, conocida por albergar el sarcófago de la mártir Salsa y estar rodeada por una necrópolis con numerosos enterramientos y sarcófagos de piedra. Aquí sufrió martirio, a principios del siglo IV d.C., Santa Salsa, la cual fue lapidada hasta la muerte por haber arrojado un ídolo pagano al mar.


En medio de los pinares nos encontramos la zona industrial con fábricas y casa privadas con increíbles mosaicos que se mantienen en su lugar.


En la imagen de arriba, los Dolia Romanos: vasijas grandes y fragmentadas utilizadas para almacenar vino, aceite u otros productos agrícolas probablemente el famoso garum (una salsa de pescado fermentado muy popular en la época) por lo que el lugar puede que fuera una fábrica de salazón.
Puedes pasear por la zona durante horas, se ven familias haciendo picnic, parejas paseando, niños jugando entre las ruinas, pescadores sentados en las rocas, en fin, bastante singular.


Para concluir, a pocos km (unos 17km) otro impresionante monumento también patrimonio de la UNESCO, el mausoleo Kbor Rumia. Un edificio circular muy curioso en el que se cree que han sido enterrados diversos reyes mauritanos, entre los que se encuentran Iuba II y Cleopatra Selene, la que fué la única hija de Cleopatra y Marco Antonio.

La verdad es que el patrimonio histórico de Argelia es espectacular, en Argel hay 7 sitios patrimonio histórico de la humanidad, tres de los cuales son estas tres antiguas ciudades o colonias romanas.
Impresionante.


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