Las siguientes 5 noches los pasamos en Yazd e Isfahan. 2 noches en Yazd, la primera de llegada desde la ciudad del desierto (Kerman) y 3 noches en Isfahan que realmente son demasiadas. Sobre todo teniendo en cuenta que en Shiraz solo hacemos 2 noches y se nos queda muy corto.
El primer día visitamos Yazd, considerada la ciudad de adobe más antigua del mundo aún habitada. Marco Polo estuvo en Yazd en 1272 ya que la ciudad fue la última parada de muchos comerciantes antes de aventurarse en el desierto en su camino a India o China..
Rodeada por la cima del Shirkooh (4.000 m) y los dos majestuosos desiertos de Irán: Dasht-e Kavir y Dasht-e Lut, Yazd tiene mercados genuinos, gente de origen rural y tribal, una ciudad vieja en adobe con infinitas callejuelas para perderse y llena de monumentos, repleta de torres de viento, y el conjunto de la plaza del Amir Chakh Mag.
En Yazd es donde se hace más patente el zoroastrismo, la religión que un día fue imperial y todavía siguen algunas comunidades.
Apunte: El zoroastrismo se denomina a la religión que, derivada de una religión anterior denominada mazdeísmo (devoción a Ahura Mazda), se funda en las enseñanzas del profeta y reformador Zoroastro (Zarathustra), que reconocen como divinidad a Ahura Mazda, considerado por Zoroastro como el único creador de todo, el Ser Supremo y lo Absoluto. El fuego, es la manifestación de Ahura Mazda por eso lo veneran.

Visitamos el Templo del Fuego Eterno y las torres del Silencio..
En las fotos abajo, podemos ver al fondo, sobre una colina, la Torre del Silencio de Yazd o Yazd Dakhma. Una torre de silencio zoroastriana ubicada a 15 kilómetros al sureste de la ciudad de yazd . Los zoroastrios colocan sus muertos en la torre de silencio, para que sean devorados por los buitres. En la tercera foto, se ve una especie de foso con un agujero en medio, los cadáveres se dejaban por toda la circunferencia dejando que los buitres los comieran. Después, echaban los huesos al agujero central con cal para deshacerlos entendiendo que el Alma, ya había abandonado el cuerpo. Esta práctica está prohibida en Irán desde los años 70.



Después de visitar este “cementerio” zoroastriano, visitamos el Templo del fuego de Varahram. El templo de fuego eterno de Yazd fue construido en 1934 cuando la asociación de los Zoroastrianos decidió financiar la construcción de este santuario. Se trata de un edificio con un patio frontal ocupado por un estanque y un porche que da acceso al interior donde, en un altar protegido tras una pared de cristal, podemos ver el Atash Bahram, que significa «Fuego victorioso», hay 9 “fuegos victoriosos” .

El fuego eterno dicen que fue trasladado desde el templo de fuego de Pars Karyan en Larestan (año 470 d.c) a Aqda y de allí al templo de Nahid en la ciudad de Ardakan a final del siglo XI. La ciudad de Yazd recibió el fuego en la casa de un sacerdote en el siglo XIV.

Tras salir del templo, a menos de 2km se encuentra la plaza principal, en la intersección de las principales calles de Yazd. Todo el lugar se conoce como el complejo Amir Chakhmaq uno de los complejos históricos más importantes de la ciudad que se remonta al siglo XV.
Este complejo, incluye la mezquita de Amir Chajmaq, también conocida como mezquita Dahouk, de la era Timúride. (A la mezquita no entramos, según el guía no tenía nada muy relevante, yo creo que lo que tenía el guía era prisa)

Tekye (un lugar para celebrar el duelo religioso), el bazar Haji Ghanbar, Seti Fatemeh Ab-anbar (un tipo de cisterna tradicional) y un Nakhl, una estructura de madera de unos 8,5m del s. XVIII que representa la tumba del imam Husein (el tercer imam del chiismo) para portar entre la gente (tipo procesión) durante los rituales religiosos chiítas, que es algo digno de ver (Tipo el salto de la reja del Rocío) lo podéis buscar tal cual, en YouTube.



La plaza está repleta de gente haciendo picnic en el césped. Mujeres llenas de bolsas haciendo sus compras, turistas locales…Atravesamos la plaza y por la avenida del Imam Jomeini en diez minutos estamos en la zona de la mezquita, donde vamos a comer. Un lugar muy interesante (la comida muy buena) era un hostel llamado “Silk Road” aquí abajo las fotos del lugar:



Por la tarde, después de comer, visitamos la ciudad vieja en un paseo que nos va a llevar hasta la mezquita. Las casas en esta parte de la ciudad están hechas de ladrillos secados al sol y las paredes están hechas de barro y paja. Aquí se encuentran algunos de los monumentos más antiguos de la ciudad.




La llamada prisión de Alejandro es en realidad una escuela (madraza) del siglo XIV. El nombre real es Zia’ieh, pero se llama prisión debido al pozo octagonal debajo del nivel de su patio que parece un calabozo. La leyenda cuenta que Alejandro Magno construyó en este lugar una mazmorra para encarcelar a los persas.
Ahora, a parte de un portal con una cúpula, bastante mal conservado, está la madraza llena de galerías de arte y pequeñas tiendas artesanales.



Subimos a un pequeño café/hotel con unas vistas espectaculares desde la terraza. Es una tetería y tienda de arte, venden cerámica entre otras cosas. El zumo de granada muy bueno. Desde la terraza se ven las montañas, las torres del viento y la mezquita…😍😍 cuando fuimos había gente, no mucha pero estaba concurrido a pesar de que no había ningún turista.



Bajamos de la azotea justo para llegar a la mezquita del viernes antes del anochecer. Nos hacen ponernos chador para entrar. Es un chador de dibujos, los mismos que hacen los mosaicos y azulejos de la mezquita, de modo que quedamos bastante camufladas, invisibles. Impresiona bastante. La mezquita es alucinante. La parte más antigua es del s.XII pero casi toda la estructura es del s. XIV


Se nos hace de noche en la mezquita. Impresionante. 😍😍



Como sorpresa el guía nos lleva a un curioso lugar. Un gimnasio local (literalmente una sala bastante pequeña en un sótano, llamada zourkhaneh) donde hay hombres y niños entrenando algo que se denomina Varzesh-e Pahlavani o Varzesh-e Bastani, traducido como «deporte antiguo» o «deporte tradicional»; una especie de arte marcial antiguo, que se cree tiene sus orígenes en la época del imperio Parto en el 250 a. C. durante el cual, el deporte se desarrolló como un campo de entrenamiento para los guerreros.


Al salir, ya de noche, podemos ver la plaza y el ambiente nocturno con todas las torres del viento que dan a la plaza iluminadas .


El hotel en el que estamos es el hotel DAD. Muy muy chulo. Podéis ver los comentarios sobre los hoteles en la introducción, tenéis ahí mismo enlazado del hotel en TripAdvisor.
El siguiente día salimos de camino hacia Isfahan, antes de dejar Yazd, visitamos el jardín de Dowlat Abad, que contiene la torre de viento más alta de la antigua Persia. El jardín, del s. XVIII es uno de los más famosos y está registrado en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.



Ya de ruta, visitamos Meybod, a unos 45km de Yazd, otra población construida en adobe con una importante fortaleza que data del periodo sasánida (castillo de Narenj o Narine Ghal’eh), una de las más antiguas del país.



No muy lejos encontramos el complejo Sha Abbasi, con un gran caravasar.

A medio camino entre Yazd e Isfahán, se encuentra Nain. El principal punto de interés es la Gran Mezquita del Viernes del siglo X conocida como Alavian, una de las más antiguas.



En el subsuelo está excavado la mezquita de invierno. Una cosa muy curiosa ver.



Continuamos hasta Isfahán.
La ciudad, estuvo ya habitada desde el cuarto-quinto milenio antes de Cristo por grupos seminómadas, los primeros asentamientos datan del 3.000 a.c y durante el período aqueménida era una de las ciudades preferidas de los monarcas. Con los mogoles, en los siglos XIII y XIV la ciudad sufrió grandes masacres, la más terrible con Tamerlán en 1388 cuando más de 70.000 persona fueron asesinadas. Con la guerra irán-irak, durante un bombardeo iraquí, un misil cayó en el bazar junto a la mezquita del viernes matando a muchas personas y a punto de destruir una increíble joya. La historia de la ciudad y sus construcciones te deja boquiabierto.
Llegamos al atardecer y nos da tiempo a ver los puentes famosos sobre el río Zayandeh. Sin agua. Así que queda un poco raro. En Isfahan hay 11 puentes. Dos de ellos son bastante famosos.
El primer puente que vemos es el puente Khaju, puente construido por el rey persa de la dinastía safávida shah Abbas II alrededor de 1650.
El puente Khaju, hecho de ladrillo y piedra, tiene 24 arcos y 126,5 metros de longitud. El nivel inferior del puente es accesible para los peatones y estaba lleno de locales en grupos, con guitarras y cantando canciones locales y dando palmas. Curioso de ver

El segundo es el Si-o-se Pol (que significa «puente de los treinta y tres arcos») o puente Allahverdi Khan. Este es uno de los puentes más conocidos de la dinastía de los safávidas, fue construido en el tiempo del reinado del rey Abbaas. Tiene 195 metros de largo, 14 metros de ancho.

Ambos puentes sirven como lugar de paso, aunque también como presa para regular el curso del rio, que estaba seco. (Quizá por la época de año)
Dejamos las maletas en el hotel Pirozi muy cerca del centro (15 minutos andando de la plaza máximo) Buena elección. Y salimos a visitar la famosa plaza del Imán Jomeini (Naqsh e Jahan) de noche. Brutal. 😍



Esa noche nos aventuramos a ver si podíamos cenar en algún lugar cerca de la plaza, había un par de restaurantes en el lado Norte de la plaza, sobre el portal de acceso al bazar, pero nos quedamos en la avenida Sepah. A menos de dos minutos andando de la plaza, justo antes de llegar a la plaza, en una entrada de la avenida vemos un patio, rodeado de arboles con una fuente en medio y una super tienda de alfombras a un lado, el patio está lleno de mesas y estufas y gente. Nos sentamos en una mesa en un restaurante/ cafe de comida italiana/internacional. Y ahí nos quedamos las tres noches, en la plaza bajo la estufa (en el desierto la temperatura baja mucho. la anoche y en Yazd en cuanto se va el sol nos quedamos a unos 6-8 grados), con el brasero en las rodillas, la cerveza sin alcohol y comiendo pasta veganizada. Un lujo que sólo costó para tres personas entre 10 y 15 millones de rupias. Es decir ni diez euros por persona.
Isfahan me pareció precioso. De día y de noche.
Al día siguiente lo vemos todo de día. Más increíble si puede ser. La famosa plaza de Naqsh-e Jahan, la segunda más grande del mundo después de Tiananmen (Pequín), mas grande que la Plaza Roja. Llena de gente local, mujeres con el chador, gatos, muchos gatos gordos, las mezquitas, el palacio, realmente precioso. A mi parecer mucho más bonito que Shiraz.
Un apunte: En las mezquitas y en el palacio vimos algún turista con guía. Vimos un guía en español, así que creo que se puede (en caso de hacer el viaje por libre) contratar un guía solo para la plaza. Los accesos como en todas las demás ocasiones no valían más de 1 millón de ríales así que máximo unos 2 euros. Ojo cuidado que en invierno cerraban todo a las 16h.





La primera visita en la plaza es la Mezquita del Shah, llamada desde la revolución de 1979 Mezquita de Imam, Masjed-e Edam. La mezquita fue también impulsada por el Sha Abbaas I y construida en 1612 (tardó 26 años en construirse) aunque se acabó una vez el Sha ya había muerto. La construcción es la típica de las mezquitas iraníes, un portal de 30m flanqueados por dos minaretes gemelos de 42m, que da acceso a un patio con 4 iwans. Sin embargo en este caso, el iwan Norte que da a la plaza no está en la misma dirección que la cúpula de la sala de oración de la mezquita sino que está colocada a 45º para poder mantener el mihrab mirando a la meca.
La cúpula del santuario (haram) está increíblemente decorada con azulejos azules y verdes y motivos florales blancos. La cúpula tiene 54m de altura exterior. La interior de 38m. Esto produce un efecto sonoro de amplificación del sonido de manera alucinante. Flanqueando el haram se abren dos salas idénticas con columnas (salas hipóstilas) destinadas a la oración. La mezquita es ES PEC TA CU LAR






Visitamos la mezquita de Sheikh Lotfollah después de la gran mezquita del Shah. Esta es una de las antiguas mezquitas de Irán, construida por orden del Shah Abbaas I, para su uso particular en 1602, durante la época de los safávides. Tardó 16 años en construirse. La mezquita es totalmente diferente ya que no tiene minaretes ni tampoco patio, ni iwans. La entrada a través de una galería espectacular lleva directamente a la sala de oración con una cúpula con unas decoraciones increíbles. La cúpula tiene una ventanas por las que la luz, al entrar, hace que el centro parezca un pavo real (la luz la cola del pavo real) emblema de la realeza persa.








La siguiente visita, es el Palacio de Ali Qapu, también conocido como Kakh-e Ali Qapu, tiene cuarenta y ocho metros de altura y seis pisos accesibles con una escalera de caracol. Las escaleras están llenas de frescos y cada piso presenta una decoración diferente con pinturas y espejos. En el sexto piso se encuentra el “Salón de Música” donde hay profundos nichos circulares de valor acústico y estético.
El Palacio de Ali Qapu fue el sitio donde los reyes entretenían a sus visitantes especiales y los embajadores de los imperios vecinos. Posteriormente los reyes solían disfrutar observando los partidos de Polo que se celebraban en la Plaza de Naqsh-e Yahan desde la terraza.



Tras las visitas de la plaza, nos acercamos a los dos palacios y jardines más importantes de la ciudad. El palacio Hasht Behesht «Palacio de los 8 paraísos» y el palacio Chehel Sotun.
El palacio Hasht Behesht es un palacio de planta octogonal con dos pisos, construido en 1669 en tiempos de Suleiman. Esta decorado con frescos de pájaros y otros animales, la galería esta adornada con espejos, estalactitas y cerámica esmaltada. Increíble.



El palacio Chehel Sotun o de las 40 columnas, fue construido por el sha Abbaas II en 1647. El palacio se encuentra en medio de un palacio con un estanque impresionante. Las columnas que solo son 20, se reflejan en el agua, de ahí el nombre del palacio. Es uno de los nueve jardines persas incluidas en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. El interior tiene un salón lleno de espejos, salas con frescos y pinturas con escenas de la corte del Sha y episodios de guerra contra los uzbecos. Las galería exteriores están también decoradas con frescos.






Comemos en un lugar muy peculiar. Una ferretería, bueno es una teteria. El lugar era especial, estaba lleno de locales, debe ser típico y muy frecuentado en Isfahan. El lugar se llama Azadegan Café y es el número 1 en TripAdvisor, de ahí las colas, la gente… en fin, curioso de ver, como curiosos eran los baños y ahí lo dejo. Yo, como no como animales, MAL, al resto creo que les pereció pasable. Yo iría a tomar un té, comer no, pero si eres de estómago que lo aguanta todo y te gustan las cosas estrafalarias, pues si, una visita hay que hacerle. La verdad: parecía la cueva de Ali-baba 🤣

Por la tarde visitamos el bazar, alfombras (a precio de oro), miniaturas, utensilios de cobre, visitamos une tienda especializada en azafrán.
Compras: respecto a las compras cada uno es muy libre de comprar lo que quiera, pero un par de apreciaciones: 1. las alfombras, las ves en cada esquina, tiendas más o menos grandes, puestos callejeros y personas que te venden alfombras que traen amarradas en un hatillo y han echado por el suelo. Lo importante es saber si es una alfombra buena tejida a mano o tejida a maquina o industrial, después las hay de lana, de algodón, de seda…de diferentes tamaños. El precio que te van a dar es evidentemente más barato que en Europa pero tampoco muy barato, en algunos sitios no da la impresión de que vayan a regatear. Las alfombras fluctúan entre 200 euros y miles de euros…Eso sí, son preciosas. 2. Respecto al azafrán, el guía nos llevo a una tienda especializada, había 3 variedades de azafrán, cuyo precio fluctuaba de los 3euros el GRAMO a los 9 euros el gramo. Irán es el principal productor de azafrán del mundo. Produce más del 90% del azafrán. Evidentemente no compramos allí. Compramos en el bazar, donde la mayoría de puestos tenían una o dos marcas, a un precio más razonable: unos 6 euros los 3 gramos. No sé si será el de peor calidad pero tampoco hubiera sabido que hacer con 4 gramos de azafrán de 36 euros.
Los dátiles, las especies (comino), los pistachos son un SI. Y el pan….un si rotundo. Puedes alimentarte solo a pan 🤣






Echamos la tarde en el bazar. Bien. Pero empieza a sobrarnos día. Nos queda un día más. Sobra. Con dos días enteros en Isfahan es más que suficiente. Es el día que le falta a Shiraz.
Esa tarde nos aventuramos por el bazar, buscando lugares más escondidos y que aparecen en la guía. El bazar está dividido o agrupado por tipo de mercancía: ropa, cacharrería, alfombras, objetos tallados de madera, miniaturas, electrodomésticos, verduras y frutas, especias…En este caso la aplicación maps. me nos vino de lujo.
Vemos un par de mezquitas más, una de ellas, la mezquita del viernes que visitaremos de día al día siguiente.


El último día en Isfahán (que a mi modo de ver sobraba un poco, porque se podía hacer todo en los dos días anteriores) visitamos la Mezquita del viernes (Masjed-e Jame) de Isfahán, una muestra dónde se puede ver la evolución del arte y la arquitectura islámicas desde los principios del islam hasta nuestros días. La verdad es que la mezquita está a un buen trecho de la plaza del Imam, más de media hora andando atravesando el bazar.
La mezquita es la más antigua que se conserva en Irán, del s. X, aunque las diferentes partes de la misma han sido construidas en diferentes épocas. En cualquier caso, la construcción sigue las mismas pautas de las mezquitas ya vistas con anterioridad, construcción típica de irán, con el portal y patio con los 4 iwans. La mezquita albergó una importante biblioteca, que fue quemada por miembros de la secta los Asesinos en el siglo XII. La mezquita es espectacular.





Continuamos las visitas desplazándonos al barrio armenio, que es muy diferente. Tenemos que visitar la Iglesia Armenia de Vank, una de las iglesias más interesantes de Oriente Próximo, pero está cerrada, el día antes hubo un atentado en Kerman y están cerrados por luto. Comemos en el barrio armenio.
Visitamos el Monar Jonban , un monumento sufí (un mausoleo del siglo XIV) conocido por los temblores de sus minaretes. Los minaretes, de 17,5 m de altura, fueron añadidos más tarde por los safávidas. El caso, es que cuando uno de los dos minaretes vibra automáticamente lo hace el otro, no se puede subir, puede subir el cuidador para hacerlos vibrar, tampoco entiendo muy bien con que finalidad, para hacer la demostración. Hace no muchos años se podía subir y empezar a darle de golpes al minarete para hacerlo temblar. A ver, menos mal que vamos progresando y mejorando como especie, porque sino…

Otra Tarde en el bazar. Lo dicho antes. Este día sobra. Cenamos en el mismo café de las últimas noches. Al día siguiente salimos ya para Shiraz y los yacimientos arqueológicos de Persepolis, Nasqh-e Rostam y Pasagarda… Lo mejor, para el último capítulo de esta visita.
Gracias por leer. 🙏🏻

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